martes, 10 de enero de 2012

LA BALLENERA

Recuerdo cuando tendria unos seis o siete años, en mi casa una tarde de un 17 de Julio habia mucho trajín, preparando mantas, cañas de pescar, cuerdas, comidas y un sinfin de cosas para pasar un dia de playa-campo, al parecer era una fiesta muy importante donde todas las familias iban a la playa o al campo, ¡¡si, era 18 de Julio!!,  mis Padres, hermanos, tios, primos, amigos, vecinos de Hadú, nos reuniamos junto al cine Astoria a una hora muy temprana, todas las madres llevaban canastos con comidas como filetes empanados, tortillas de patatas y pimientos fritos,¡¡muchos pimientos fritos!!.
  Sobre las siete de la mañana, subiamos a unos camiones militares y nos trasladamos hacia un lugar que le decian Benzú, después de un viaje en el interior de aquellos camiones, cantando canciones propias del momento llegamos a un lugar donde habia varios soldados haciendo guardia, los camiones se pararon y nos bajamos todos a dar un paseo después de un viaje tan largo, mi Padre me cogió de la mano se agachó para ponerse a mi altura y señalando hacia unas montañas grandes y grises me dijo: ¡¡Mira Joaquinito, esa es la Mujer Muerta, ¿¿ves la frente, la nariz, la boca y el cuello??, aquello son los pechos y al final se encuentran los pies que están metidos en el agua...
...¿¿Lo ves?? 
¡¡Es verdad, Papá que montaña más bonita!!  A partir de aquel momento me quedé "prendado" de aquella maravilla.
Saludaron amistosamente a los guardias y a continuación a través de una pista de tierra llegamos a una playa muy hermosa y bonita, los camiones se pararon y empezamos a bajar, alguien grito fuerte y dijo: ¡¡Esta es la playa de las Barcas!!, arriba está la aldea de Billiones ( Bellionech) y alli al fondo donde está aquella roca blanca que se llama Punta Leona está la Ballenera.
¡¡Ballenera!! no sabia lo que era, solo sabia por lo libros de la escuela que una ballena era un "Pescao" muy grande, escuché a los más mayores que iban a ir a visitar la ballenera, le dije a mi Madre que tenia muchas ganas de ir a ver ese lugar tan extraño,  ¡¡dile a Papá que te lleve con los demás!! le dí la mano a mi Padre y fuimos andando a través de una pista de tierra que en algún momento pasarian camiones o carros de cargas, cuando llegamos junto a una roca muy alta observamos como habian varios edificios con chimeneas y muchas tuberias, era como una rampa de hormigón que llegaba hasta introducirse en la orilla del mar, los mas mayores decian:
 ¡¡ Mira, por aqui subian a las ballenas!!
No me podia imaginar que era aquello, ni tampoco comprendia nada de lo que estaba viendo, tenia miedo de ver las casas abandonadas y un olor insoportable a podrido, solo se escuchaba a los más mayores de murmurar en voz baja, como para que nadie los escuchara, lo cual hacia más tétrico el lugar, le pregunté a mi Padre que nos acompañaba:
 ¿¿ Papá, para qué servian aquellos barracones y edificios que parecia una fabrica??
 Mi padre empezó a explicarme...los barcos cazaban ballenas, luego las traian aqui,  las subian con esa grua, que ya está rota, por la rampa hasta arriba y habian unos hombres muy fuertes que eran noruegos y las iban descuartizando, porque de la ballena se hacia aceite, perfumes, peines, pólvoras y la carne para comer.
Ahora entendia algo para que servia aquello que le decian la ballenera, me dijeron que ya estaba abandonada y no trabajaban, porque se habia prohibido cazar más ballenas, aparecieron dos hombres musulmanes uniformados y empezaron a hablar con mi tio Paco y mi Padre que entendian algo de arabe, eran los guardas de aquel lugar , les dijo  que no tocaramos nada.
En la roca grande y blanca habia muchas grutas, subimos con muchas dificultades a través de un sendero y vimos unas vistas maravillosas, como si fuera otro mundo en medio del mar se divisaba una isla, donde al parecer habia un destamento con algunos militares, mi Padre me dijo: ¡¡Esa es la Isla del Perejil!!...
...y desde aquel dia fueron pasando los años y  volví a los diez años, estaban las edificaciones en un estado ruinoso pero seguia guardando aquel aroma misterioso  del mundo de las ballenas , ya no volví a ese entrañable lugar más, pero no me olvidé de todo lo que ví en aquellos momentos, solo desde la cantera de Benzú podia ver aquel extraño rincon con las ruinas de lo que fué la Ballenera, hasta que hace poco tiempo un amigo mio que trabaja en el Hospital Universitario, (Chiqui Ballesteros), me facilitó unas fotos inéditas de la Ballenera en los años 40, en ese momento los recuerdos empezaron a surgir en mi a borbotones.

Vista desde Benzú.


Playa de las Barcas en Bel-lionech, Marzo de 2013
Viviendas de los propietarios de la Ballenera.
(foto cedida por Chiki Ballesteros)
              

Ballenera desde el mar. (foto cedida por Chiki Ballesteros)
Rampa con su sistema de izado para subir las ballenas.
(foto cedida por Chiki Ballesteros)




Un barco ballenero acaba de dejar una Ballena y los operarios
se afanan para subirla por la rampa.
La ballena está siendo izada por la rampa.
Proceso de descuartizamiento de la ballena por operarios
noruegos.

Ruinas actuales de lo que en su dia fué la Ballenera.
Maquinaria 


Al otro lado de la ballenera y de Punta Leona se encuentra
la Isla del Perejil.


¡¡Hasta mañana!!

8 comentarios:

Aquiles dijo...

Recuerdo mi asistencia a una excursión a la ballenera organizada por el Instituto Nacional de Enseñanza Hispano-Marroquí allá por 1953 ó 54. Estas excursiones eran como un premio a la nota media colectiva, obtenida durante el curso.
Aún funcionaba la factoría.
Supongo que el Instituto estaría sobre aviso de la llegada de alguna ballena para aprovechar la excursión. Experimentamos todo el trajín de la izada por medio del torno tractor y posterior descuartizamiento, realizado por una especie de locomotora de vapor que, en vez de arrastar vagones, impulsaba con un movimiento de vaivén una gran sierra que seccionaba la ballena como si fuera un salchichón.
Después, los operarios se dedicaban a las faenas de despiece con unas especies de lanzas armadas de afilados cuchillos curvos para separar los trozos que despues iban a los calderos donde los hervían y procesaban.
Conforme avanzaba la faena, iba apareciendo el esqueleto del animal, dejando al descubierto las gigantescas vértebras. (¡Dios mío!, - pensé - la de pucheros que podría hacer mi madre con un hueso de espinazo como ese).
Durante todo el día aspiramos el aroma nauseabundo que desprendía la ballena. No sé si hicieron fotos los responsables acompañantes. Lo que si tuvimos que hacer fue la consabida memoria de la excursión que después de examinada por los profesores, ya en clase, fué premiada la mía, a la que me ayudó bastante mi padre en su elaboración, ya que la adornó con estupendos dibujos a modo de viñetas, todo ello en un formato de cuadernillo a modo de TBO.
Creo, lástima de mí, que quedó en poder del claustro y de la memoria, nunca más se supo.

YO MISMO dijo...

¡¡Que lastima!! ¿¿donde habrá ido a parar ese trabajo??, a mi me hubiera gustado ver en vivo ese proceso de la ballenera.
Gracias por tu relato Enrique.

Victor M. dijo...

Ha sido muy interesante este relato, mi abuelo trabajó durante un tiempo en la ballenera y nos contaba algunas anecdotas, al leer este blog me han venido a la memoria muchos recuerdos.
Gracias por compartir tus aventuras.

Milano dijo...

Buenas fotos, amigo, y bonitos recuerdos. Dale las gracias a Chiqui Ballestertos... me las quedo, con vuestro permiso. Un abrazo.

chiqui dijo...

Muy bonito todo

fugas de agua dijo...

he estado en Ceuta muchas veces y nunca he oido hablar de la ballenera, me ha encantado este relato y las fotos son magníficas

catalina dijo...

Sabia qe habia una ballenera y siempre la vi desd lejos,yo era muy pequeña.Si que recuerdo que cuando acompañaba a mi abuela al mercado de la Plaza Ázcarate (cuando no tenia colegio)veía como vendian en la pescaderia "carne de ballena"al ser mamíferos, será per eso lo de "carne".mi abuela siempre decia,"yo no compro porqué no es ni carne ni pescado"Tenia una amiga que en su casa la cocínaban a menudo,como si fuera un bistec con ajo y perejil aompañado de patatas fritas,tenia muy buena pinta,pero...quizás influida por las palabras de mi abuela no quise probarla.
Muy bonitas las imágenes y el relato.

Gudea de Lagash dijo...

Muy enriquecedor este documento histórico sacado del fondo de tu memoria.No tenía ni idea de que en Ceuta hubisen ,en algún momento,unas instalaciones como esas.Sería interesante verlas,aunque me figuro que será algo difícil...
Un abrazo repartido con Yo Misma.

Gudea