domingo, 15 de enero de 2012

HOSPITAL MILITAR O`DONNELL

A principios del siglo XVIII,  se construyó un hospital en un solar que existia junto a la iglesia de San Francisco, era un edificio de dos plantas con una entrada franqueada por dos estatuas de San Hermenegildo y Recaredo, para la epoca era un hospital modelico con todos los adelantos y para unas 450 camas, se le llamó Hospital Real y posteriormente Hospital Central.
En la guerra de Africa liderada por el general O´Donnell,  hubo polemicas con la población de Ceuta, puesto que estaban disgustadas porque todos los heridos y contagiosos de enfermedades durante la guerra de Africa tenian que atravesar todo el pueblo con el peligro de contagio y epidemias que aquello conllevaba.
Hospital Militar Docker.


Entrada al Docker por el Morro.






A final del siglo XIX se construyó en la loma del Morro un hospital con 46 barracones tipo Docker, (barracón alemán), que ocupaba una gran extensión de terreno (actual Campo de Futbol, Cuartel Guardia Civil, y Residencia Ntra Sra, de Africa), se llamó Hospital Militar Docker, frente al hospital se construyó un edificio donde todos los militares que venian a Ceuta desde la peninsula o desde Marruecos lo llevaban a ese  lugar para desinfectarlo, se le llamaba la "Estufa" y estuvo funcionando hasta finales de los 50. Pero el hospital Docker era una situación provisional y habia que buscar algún lugar para construir un hospital para atender a los heridos de la guerra de Africa y a todos los militares que tenian su acuartelamiento en Ceuta.
Durante la segunda guerra de Africa  en 1913 debido al numero de bajas, se hacia necesario buscar un lugar más idoneo donde atender  a los heridos de dicha guerra, se localiza  en la parte baja del Morro un cuartel que se habia construido sobre la bahia sur, le llamaban el cuartel de los Mil hombres, porque esa era la capacidad de aquel cuartel que estaba compuesto por quince barracones de prefabricados de chapas y maderas  y algunas partes de mamposteria, el terreno era muy desnivelado y además batido por los fuertes vientos de levante, que constantemente levantaba los barracones y era dificil su instalación, pero sobre  los años 20, se decidió transformarlo en Hospital para poder completar la capacidad del Hospital Real y el Hospital Docker, que fueron derribados cuando finalizó la guerra de Africa sobre los años 30.
Principio del Hospital Militar con edificios principales, a la izquierda
la cocina y lavanderia, algunas tiendas de campaña y un barracon
de madera para el personal de la construccion.
A este hospital se le puso el nombre del general        Leopoldo   O´Donnell, Duque de Tetuán  que fué el heroe de la 1ª guerra de Africa y consiguió la ampliación de Ceuta hasta los limites de los castillos neomedievales, el hospital constaba de cuatro grandes pabellones incomunicados y alrededor habia varios pabellones menores, donde se encontraba los servicios como lavanderia, ropero,  cocina, despensa, taller mecanico, carpinteria.
General O´Donnell

Su capacidad era de 440 camas y disponia de los ultimos adelantos en cirugia, oftalmologia, psiquiatria, centro de infecciosos, con un personal compuesto por 20 medicos, 10 practicantes, farmaceuticos, 20 monjas, 2 comadronas, 4 administrativos y 232 de tropas dedicados a distintos servicios.
Siempre fué un hospital modélico dotado de las ultimas tecnologias que fué visitado por sus majestades Don Alfonso XIII y por Doña Victoria Eugenia. Con el tiempo se van desarrollando mejoras como la comunicación de los distintos pabellones, la construcción de una capilla, la creación de la comunidad de las Hermanas de la Caridad, se creó un grupo de Damas de Sanidad que con el tiempo fueron haciendo labores de ATS, Auxiliares de clinica, tecnicos de laboratorios, Radiologia, etc, una gran mayoria de estas damas pertenecian a las barriadas de los alrededores del Hospital, tambien se construye otro pabellón para oficiales-suboficiales que recibió el nombre Edificio Ramón y Cajal, actualmente es el unico que se utiliza para enfermos ingresados.
Al aumentar los servicios que se prestaban, los reconocimientos medicos que se le realizaba a los reclutas, pasaban por las instalaciones preparadas al efecto, tambien se adaptó un pabellón del ala este para psiquiatria donde se encontraban todos los "locos" y al fondo habia un barracón con un compartimento  destinados a los enfermos arrestados y  presos,  sobre los años 50 se estableció que fuerzas de Regulares 3 fueran los encargados de la vigilancia y custodia de la entrada, el perimetro del hospital asi como de los enfermos detenidos y presos.

ANECDOTAS DE UN HOSPITAL Y SUS ALREDEDORES.

Para los niños que viviamos cerca del Hospital, no nos perdiamos ningun detalle de lo que ocurria en su interior, porque parte de nuestra vida iba paralela al Hospital Militar, ibamos todos los dias a ver los cambios de guardias de los pelotones de Regulares 3 que sobre las diez de la mañana se producia en el cuerpo de guardia que se encontraba en la misma entrada en una vivienda situada a la izquierda, una de las debilidades de los niños del barrio eran los gusanos de seda, era raro el que no tuviera una caja de zapatos siguiendo el proceso de los gusanos y como se convertian en capullos de seda, asi como cuando salian las "mariposillas", mientras tanto nos ibamos cerca de la capilla donde cogiamos  hojas moreras para los gusanos de seda, a veces los soldados enfermos que estaban en los alrededores nos ayudaban a coger las hojas, cuando eramos vigilados por el portero.
Entrada actual del hospital, la caseta de vigilancia y control de entrada.
se puede observar  en la esquina de la derecha la campana.
Otra de las costumbres era servir y ayudar a los soldados enfermos, en la calle Terraplen nos poniamos un grupo de chiquillos en el muro del hospital, por donde se asomaban los enfermos y los militares de la guardia, nos echaban unas monedas para que le trajeramos tabaco, cervezas, vino, o cualquier producto que comprabamos a Basilio, a Paco, Mi Tienda, La Campana o Juanito Arroyo.

Entrando al Hospital a mano derecha y frente al cuerpo de guardia habia una caseta-porteria con una campana, tenia un sonido muy fuerte, esta campana se escuchaba no solo en el Hospital, sino en toda la barriada, conociamos todos los toques de la campana, empezaba por un repiqueteo rapido y a continuación unos toques, (un toque, significaba las horas en punto) (dos toques, que entraba el coronel jefe del hospital)(tres toques, era que entraba una urgencia, como una ambulancia, un niño con una "pedrá", o cualquier enfermo grave)( cuatro toques era la entrada de un mando superior al jefe del hospital), esta campana todavia está en activo y se utiliza a diario, siempre que escuchabamos los tres toques, corriamos hasta urgencias para ver que es lo que habia ocurrido, creo que sin temor a equivocarme que en todas las viviendas de la barriada, habrá algun miembro que tuvo que usar los servicios de urgencia.
Lo más curioso de esta campana era que cuando se repiqueteaba muy continuo era que algún preso o loco se habia escapado, era la señal para que todas las madres llamaran a sus hijos más pequeños y los metieran en sus casas cerrando ventanas y puertas, mientras que los más "zagalones" buscaban ayudando a  los soldados de la guardia que recorrian la barriada palmo a palmo, al final siempre lo localizaban alrededor del túnel del tren.
Fachada principal de la capilla, rodeada de jardines.

La juventud del barrio
siempre dispuestas a
ayudar en la misa.

Monjitas del Hospital con
jovenes de la barriada
O´Donnell






Un gran grupo de niñas de la barriada, después de
recibir la medalla de la Milagrosa, posan junto
a las Hermanas de la Caridad.




Las más chiquitinas tambien.









 La comunidad de las Hermanas de la Caridad, eran el centro de atención para las niñas de la barriada, que empezaban a hacer labores de Lavanderia, costura, enfermeria y todo lo que se necesitaba en el Hospital, tambien ayudaban en las misas,  las Hermanitas se encargaban de organizar coros entre las muchachas de la barriada, algunos  enfermos y tambien los enfermeros, en Navidad organizaban todo lo necesario para construir uno de los belenes más bonito de toda la Ciudad, era de los primeros con sus cascadas de agua, sus luces y unas figuras únicas en toda Ceuta, donde participaban todo el personal del hospital desde los propios soldados enfermos hasta cualquier vecino de la barriada, las monjitas hacian que todos los domingos fueramos a misa o a las 10 o a las 12 de la mañana, conocian a casi todos los vecinos de la barriada, después de escuchar misa se ponian las monjitas en la puerta de la capilla y nos mandaba a los distintos pabellones para visitar a los soldados enfermos y hacerle compañia durante unos minutos.

La enfermera Luisa en la Capilla del Hospital.


El altar en la actualidad.


















Aspecto actual de la capilla del Hospital Militar,
los domingos a las 12 hay una misa.

Este es el pasillo entrando a la izquierda, donde se instalaba el Belén.
Mural realizado por un soldado enfermo llamado Pascual
que como agradecimiento lo realizó en el años 1965.
Avenida en el interior del Hospital, a la izquierda está Urgencias y 
UCI.

Ropero y Lavanderia, todavía está activa.

En la primera ala de este pabellón estuvo en su momento, 
Psiquiatria con todos sus "loquitos", más tarde estuvo
 maternidad y actualmente es la farmacia.
Seria interminable contar las anecdotas e historias que cada un@ hemos vivido en este lugar tan emblemático de nuestra barriada.
En cierta ocasión habia un General llamado Gotarredona, tenia una fama de duro, inflexible y muy severo, tenia costumbre de no avisar a nadie de alguna visita a cualquier acuartelamiento o departamento militar, era interminable la lista de arrestos a tropas, suboficiales y oficiales por el más minimo error.
Un dia el cabo primero de Regulares 3 que mandaba el pelotón  de guardia del hospital, sintió necesidad de ir al servicio y como no habia nada extraordinario se lo dijo al cabo. Justo en ese momento de intimidad, escuchó:
 ¡¡Guardiaaaa a formaaaarrr, el Generaaaaal!!, 
El cabo primero, sujetandose los pantalones como pudo salió a la puerta del cuerpo de guardia donde ya estaba formada la guardia, como buen militar y siguiendo las ordenanzas, con la mano izquierda en posición de firme y la derecha saludando, le dijo al general: 
¡¡A la orden de Vuesencia mi general, sin novedad en la guardia!!
Entretanto el pantalón se le bajó y se quedó en calzoncillo, pero permaneció firme y sin pestañear delante del general más estricto que habia pasado  por Ceuta, el general lo saludo y le dijo al cabo primero puede usted retirar la guardia.
Aquel cabo primero en ese momento no sabia si salir corriendo si seguir en el servicio o si pegarse un tiro, estaba totalmente desmoralizado, los mismos soldados lo miraban y se compadecian de aquel militar, intentando darle animo le decian:
¡¡Mi primero no se preocupe usted!!
Al cabo de un rato apareció un capitán, secretario del General Gotarredona a tomar nota del nombre de aquel cabo primero, durante unos dias estuvo esperando el correspondiente arresto, cuando el Coronel de Regulares le mandó a llamar y le hacia entrega de una carta del General, en la cual indicaba una nota  felicitando al cabo primero por su comportamiento en aquel dia y le concedia un permiso de una semana.
Han pasado muchos enfermos y enfermeros que dejaron huella en este lugar, como por ejemplo los soldados Jacinto, Luis Lavado, Benito, Opito, Pascual y muchos otros que dejaron un granito de su vida en este recinto del Hospital Militar y la barriada de O´Donnell.
Otra anecdota era  un niño que se llamaba Daniel... (Pincha  este enlace  y te enterarás)  ...Historia ocurrida en el Hospital Militar



26 comentarios:

Aquiles dijo...

Espléndidamente narrado, Joaquín, a la vez que emotivo y evocador.
Gracias.Durante un tiempo tuve en la memoría la inscripción que rezaba en la campana de la portería. Creo que procedía de un buque inglés, no sé si de la Armada o mercante del siglo XIX. Juraría que era algo así como "Queen....." y a continuación el año 188..

Painiko dijo...

Hola Joaquin al leer este relato me vienen muchos recuerdos a mi memoria, por ejemplo la campana, vivi durante un tiempo en la calle Cadiz, frente a la panaderia la Espiga de Oro, efectivamente conociamos los toques de campana, según lo que ocurriera, te estoy leyendo he cerrado los ojos y parecia que la estaba escuchando.
Un saludo y gracias por estos regalos.

Merche (tu vecina) dijo...

gracias, por hacernos recordar tantas cosas buenas que hemos vivido en ese Hospital,y que yo siempre digo que era como ir al salón de mi casa, pero lo de las hojas de mora tu lo pones muy facil, porque no recordarás a un portero que hubo un poquito borde y a mi hermano Jose Luis, hasta le dió una patada en el culo, así que ya uno se iba por dentro y el otro por la calle Terraplen y recogia las hojas. y también haciamos teatro para los soldados, donde ponían el Belén.Gracias por traer recuerdos tan buenos de nuestra vida.Un besazo

Rodrigo Blanco dijo...

Me encantan las Historias de Yo Mismo, porque siempre tienen algo en común conmigo, Aunque vivia en las Carmelitas, eran frecuentes mis visitas con un grupo de amiguitospor el hospital militar, recuerdo que habia un depósito de cadáveres, entrando a la derecha y los niños nos aupabamos unos a otros por las ventanas a ver que veiamos.
Las cosas que haciamos cuando niños.
Un saludo y sigue con tus historias.

Agustin Forné Durán dijo...

joaquin si quieres al gunas fotos del hospital y de sus trabajadores me lo dices mi padfre trabajo durante 37 años en el

AFRI ( tu hermana) dijo...

Cuantos recuerdos,como dice Merceditas los teatros que haciamos en la entrada y me ha emocionado mucho ver la lavanderia-ropero pues ahí me enseñaron las monjas a coser a maquina,tambien he recordado mis primeras practicas de auxiliar en Psiquiatria...gracias por hacernos recordar cosas que nunca se nos van a olvidar¡.un besazo

YO MISMO dijo...

Esperaba que este trabajo os trajera tantos recuerdos vivido en ese Hospital Militar, gracias a tod@s por vuestros comentarios y a Agustin decirle que vendria muy bien esas fotos.

J.Crespo dijo...

Joaquin,como siempre narras unas historias que nos hace conmover.Yo he vivido por 2 veces unos dias ingresado en el hospital,una por operacion de clavicula hombro drch.Otra por apendicitis,justo a ultima hora me libre de la operacion.Como era un chaval y todas las camas estaban en un barracon sin haber tabiques,pues para civiles y militares era casi su juguete.He colgado en mi muro para que todo el que no este en el grupo de o`donel lo pueda difrutar.

antonio dijo...

Vaya, he tenido que hacer una "prueba" porque el comentario no salia. En definitiva, Joaquín, que me lo he pasado en grande leyendo tu nueva historia y hay en ella tal profusión de detalles que has logrado llevarme a un estado de "regresión" en el tiempo y revivir aquellos momentos maravillosos e inolvidables de tal forma que he tenido la sensación de haberse parado el reloj en aquellos instantes de nuestras vidas. Gracias por dedicar tu tiempo y memoria en hacer que nosotros la revivamos gratamente emocionados. Abrazos de Antoñin, un viejo amigo del barrio.

Maite Apolo dijo...

Joaquín, qué quieres que te diga del Hospital Militar si fue mi segunda casa. desde que tengo uso de razón lo tengo clavado en mi pupila(ya sabes que mi casa tanto por un lado como por otro da al Hospital). Yo canté durante algunos años en el coro de su capilla junto con algunas niñas/os del barrio (Maria José y Paloma san José, Bettina y un soldado muy especial amigo de la Barriada cuyo nombre es Luis Lavado). Otra de las cosas que más me gustaba era ir a la misa del gallo. Cuando llegaba la hora de la misa todo el vecindario acudía a la Capilla. Desde mi casa veía a los vecinos subir y yo le decía a mi hermana "¡Vamos Eugenia que nos quedamos sin sitio!", cuando llegábamos ya estaban los soldaditos y algunos vecinos esperando a que se llenase la capilla para dar comienzo a la misa.¡Qué ambiente más navideño se dejaba sentir!Esto, por desgracia hoy en día se ha perdido.
Otra de las visitas que haciamos las niñas era al ropero, allí charlábamos con las monjitas,y ellas nos enseñaban cómo lavaban y planchaban la ropa, entre ella con Sor Maria Rosa (a la que muchas recordarán), aún recuerdo el olor a ropa limpia que allí se respiraba.También recuerdo que entre barracón y barracón, habia una especie de jardín con palmeras y bancos de piedra ¿qué niño/a no ha comido las palmichas que caían al suelo? ¡¡¡¡Cuantos recuerdos!!! Joaquín estaría horas y horas hablándote del hospital, tengo muchos recuerdos bonitos, ahí nací yo, aunque también otros más amargos, en él murieron mis abuelos y más recientemente mis padres. Por eso nunca, nunca lo podré olvidar y siempre lo llevaré en mi corazón. Perdona si me he extendido un poco. Un beso.

YO MISMO dijo...

No Maite no te has extendido, todo lo contrario se me hace corto leerte con la ilusión que pones hablando del hospital, que todos nos hemos criado casi dentro de él y sobre todo ustedes que lo teniais a tiro de piedra.
Un beso.

SANTIAGO dijo...

Intentaré no extenderme aunque será difícil. Mis dos hermanas mayores eran Hijas de la Caridad (estaban fuera de Ceuta porque era norma de la orden) pero mis padres tenían por eso muchísima relación con las monjas e iban a verlas casi todos los domingos. Mi hermano Paco y yo nos dedicábamos a hacer correrías por todas partes y nos conocíamos aquello al dedillo. Pasados los años hice allí la mili y además conocía a la que hoy es mi mujer que era Dama de Sanidad Militar. Toda una historia.

YO MISMO dijo...

Llevas razón Santi, ¿¿Quien no ha tenido correrias por el Hospital Militar??,además tú por partida doble, por hacer alli el Servicio Militar te llevastes un premio.
A ver si el próximo sendero me apunto con la pandilla.
Un Saludo.

Paqui Fernandez. dijo...

Hola Joaquin,hasta hoy por una cosa o por otra no habia leido el relato tan bonito del Hospital,todo lo que cuentas lo he vivido,al igual que todas las amigas del barrio tu hermana Afri,Merceditas,Toñi Toset,Antoñita,Pepi,Isabelita(q.e.d)Eugenia,Manoliy un monton mas.....y me has emocionado,sigue asi que eres el mejor........

TOÑI PEREZ ARGÜEZ dijo...

Hola,Joaquin: te diría tantas y tantas cosas que me faltaría espacio para expresar todo lo que siento cuando leo todo lo que tu escribes, en este caso me has conmovido y mucho con la historia de ntro. Hospital Militar.
Sabes que por la profesión de mi hermano Pedrito e,p,d y mi hermano Opito como tu bien has dicho hizo tambien la mili alli, mi hermana Nati dama de sanidad y yo hasta que me vine a Barcelona siempre estaba alli con todas mis verdaderas amigas, las de la infancia que tu sabes quien son. La historia de Daniel es autentica, en mi casa por Navidad siempre habia algún soldado de los que no podian irse de permiso y mi hermano Pedrito, decía mamá, lo traigo porque está solo y me dá mucha lástima y bien recibido era y la verdad es que lo agradecían mucho incluida las famílias, sabes que antes hacer la mili en Ceuta era como ir al fin del mundo y luego veian que la realidad era otra, bueno, bueno, hijo. Los domingos a misa, las monjitas, la paz que se respiraba solo al entrar y todo lo que aprendias era bueno. ( INOLVIDABLE ) Joaquin, eres auténtico como transmites tus sentimientos que nos haces vivir esos tan buenos recuerdos. Un abrazo amigo. Enhorabuena!!!!!!!!!

aidafm dijo...

Me cuesta muchisimo hacer comentario del hospital. En el murio mi padre, aunque recuerdos de ese momento solo tengo uno y era el ver a mis hermanos mayores y primos llorando asomados en la ventana desde donde se veia perfectamente el hospital. Después mi madre empezó a trabajar en él, primero fué en la sala de oficiales y más tarde en maternidad,despues fué la farmacia. Asi que imaginate, era nuestra segunda casa, cuando veniamos en verano de vacaciones.Por último decirte que ella también murio alli. Te agradezco muchisimo que te acordaras de esa foto de ella en esa linda capilla.¡¡GRACIAS!!

Gudea de Lagash dijo...

¡Que interesante es todo lo que cuentas!En cuanto a la historia de Daniel,ya la leí en su momento.Es un relato muy entrañable.
Un abrazo GRANDE y un beso para la encantadora Yo Misma.

Gudea

quicomoris dijo...

He pasado un buen rato junto a mi madre leyendo en esta página sobre el Hospital Militar de Ceuta, donde serví como "pater" en el periodo de mi servicio Militar. El detalle de la campana me ha hecho mucha gracia. Muchos saludos desde Murcia.

YO MISMO dijo...

Gracias Quicomoris por asomarte por este rincon y que hayais disfrutado los dos de este lugar, que para nosotros era como nuestra segunda casa, Un saludo

Unknown dijo...

Hola Joaquín buenos días: Soy el actual Coronel Director de la Clínica Militar y el ultimo Director del Hospital Militar O´donnell, Jose Antonio Moreno Vázquez, quiero darte la enhorabuena por tu iniciativa.
Nos gustaría contactar personalmente contigo, ya que estamos preparando un libro sobre nuestro Hospital, con motivo del Centenario. Un abrazo
Teléfono HM: 956526600 Ext. 313 (secretaria de Dirección).
Mi email es: jmorenovazquez@gmail.com

Anónimo dijo...

Yo fui uno de los ultimos reemplazo que servimos alli y guardo un grato recuerdo de mi mili en ceuta en el hospital militar

rosa guzman villaverde dijo...

Joaquin: gracias, gracias por remover mis recuerdos. Mi madre trabajó alli hasta que se jubiló ( alguien se acuerda de Doña Julia?)y y, como no, fuí Dama de Sanidad Militar y gracias a mi infancia y adolescencia en el Hospital trabajo en el Hospital de Puerto Real en lo que es mi verdadera vocación.Tengo tantas y tantas anécdotas: Sor Metralla y su disciplina ( no me hizo volver a hacer camas!), Isolina y su quirófano ( me tocó atender junto a ella la explosión que hubo en el Principe),los jardines con esa inmensa paz,la consulta del dentista Doctor Diaz Marin (y su terrorífico instrumental), como aprendíamos pinchando a los pobres soldados....
Miles de anécdotas guardo en mimente y ahora leyéndote acuden muchas más. Sigue llevándonos al pasado, la mejorépoca demuestras vidas. Gracias!!

Pepe Jordàn dijo...

Magnífico el artículo.Solo amplar un poco algo de la historia de tan brillante hospital. Sus famosas hojas de mora, donde todos los niños de Ceuta intentabamos colarnos para cogerlas. Un dia ,cuanfo tenia doce sños,me cogio un cabo primero y me metio en un calabozo,cuerpo de guardia, por haber saltado la valla.
Y qué decir del chalecito,situado donde hoy estan los aparcamientos. Aquello era el laboratorio, tenía una puscina llena de ranas,las cogían para hacer las pruebas de los embarazos.
En realidad éste hospital ha sido una i.nstitución para Ceuta y un ejenplo de la eficacia sanitaria militar en muchos momentos de la historia de la ciudad.

Avelino Garcia Otero dijo...

Yo soy Avelino Garcia Otero,Asturiano y quisiera decir que estuve haciendo el servicio militar en el cuerpo de artilleria Nº 30,en el mismo que ocupaba artilleria Nº 90 en el año 1958-1959 y estuve ingresado bastante tiempo en la sala de oftalmologia para operarme de ojo vago izquierdo, me licenciaron sin operarme. tengo buenos recuerdos de ceuta, y pienso volver cuando pueda como ya hice en el año 1975. Supongo que poco conocere de la ciudad, pero me gustaria mucho verla de nuevo.

Anónimo dijo...

Hola:
Me gustaría saber si en el año 1936 y durante la guerra trabajaban en el Hospital Militar monjas y a que orden pertenecían.Mi suegra cree que una prima carnal suya que era monja pudo estar allí.

Gracias.

María.

YO MISMO dijo...

Si Maria en esa epoca eran las enfermeras que trataban a los enfermos, no recuerdo a la orden que pertenecian, en algunas fotos de este relato aparecen algunas sobre los años 70-80, gracias por leerme.