viernes, 27 de enero de 2017

Historia del Hospital Militar

A principios del siglo XVIII,  se construyó un hospital en un solar que existia junto a la iglesia de San Francisco, era un edificio de dos plantas con una entrada franqueada por dos estatuas de San Hermenegildo y Recaredo, para la epoca era un hospital modelico con todos los adelantos y para unas 450 camas, se le llamó Hospital Real y posteriormente Hospital Central.
En la guerra de Africa liderada por el general O´Donnell,  hubo polemicas con la población de Ceuta, puesto que estaban disgustadas porque todos los heridos y contagiosos de enfermedades durante la guerra de Africa tenian que atravesar todo el pueblo con el peligro de contagio y epidemias que aquello conllevaba.
Hospital Militar Docker.


Entrada al Docker por el Morro.






A final del siglo XIX se construyó en la loma del Morro un hospital con 46 barracones tipo Docker, (barracón alemán), que ocupaba una gran extensión de terreno (actual Campo de Futbol, Cuartel Guardia Civil, y Residencia Ntra Sra, de Africa), se llamó Hospital Militar Docker, frente al hospital se construyó un edificio donde todos los militares que venian a Ceuta desde la peninsula o desde Marruecos lo llevaban a ese  lugar para desinfectarlo, se le llamaba la "Estufa" y estuvo funcionando hasta finales de los 50. Pero el hospital Docker era una situación provisional y habia que buscar algún lugar para construir un hospital para atender a los heridos de la guerra de Africa y a todos los militares que tenian su acuartelamiento en Ceuta.
Durante la segunda guerra de Africa  en 1913 debido al numero de bajas, se hacia necesario buscar un lugar más idoneo donde atender  a los heridos de dicha guerra, se localiza  en la parte baja del Morro un cuartel que se habia construido sobre la bahia sur, le llamaban el cuartel de los Mil hombres, porque esa era la capacidad de aquel cuartel que estaba compuesto por quince barracones de prefabricados de chapas y maderas  y algunas partes de mamposteria, el terreno era muy desnivelado y además batido por los fuertes vientos de levante, que constantemente levantaba los barracones y era dificil su instalación, pero sobre  los años 20, se decidió transformarlo en Hospital para poder completar la capacidad del Hospital Real y el Hospital Docker, que fueron derribados cuando finalizó la guerra de Africa sobre los años 30.
Principio del Hospital Militar con edificios principales, a la izquierda
la cocina y lavanderia, algunas tiendas de campaña y un barracon
de madera para el personal de la construccion.
A este hospital se le puso el nombre del general        Leopoldo   O´Donnell, Duque de Tetuán  que fué el heroe de la 1ª guerra de Africa y consiguió la ampliación de Ceuta hasta los limites de los castillos neomedievales, el hospital constaba de cuatro grandes pabellones incomunicados y alrededor habia varios pabellones menores, donde se encontraba los servicios como lavanderia, ropero,  cocina, despensa, taller mecanico, carpinteria.
General O´Donnell

Su capacidad era de 440 camas y disponia de los ultimos adelantos en cirugia, oftalmologia, psiquiatria, centro de infecciosos, con un personal compuesto por 20 medicos, 10 practicantes, farmaceuticos, 20 monjas, 2 comadronas, 4 administrativos y 232 de tropas dedicados a distintos servicios.
Siempre fué un hospital modélico dotado de las ultimas tecnologias que fué visitado por sus majestades Don Alfonso XIII y por Doña Victoria Eugenia. Con el tiempo se van desarrollando mejoras como la comunicación de los distintos pabellones, la construcción de una capilla, la creación de la comunidad de las Hermanas de la Caridad, se creó un grupo de Damas de Sanidad que con el tiempo fueron haciendo labores de ATS, Auxiliares de clinica, tecnicos de laboratorios, Radiologia, etc, una gran mayoria de estas damas pertenecian a las barriadas de los alrededores del Hospital, tambien se construye otro pabellón para oficiales-suboficiales que recibió el nombre Edificio Ramón y Cajal, actualmente es el unico que se utiliza para enfermos ingresados.
Al aumentar los servicios que se prestaban, los reconocimientos medicos que se le realizaba a los reclutas, pasaban por las instalaciones preparadas al efecto, tambien se adaptó un pabellón del ala este para psiquiatria donde se encontraban todos los "locos" y al fondo habia un barracón con un compartimento  destinados a los enfermos arrestados y  presos,  sobre los años 50 se estableció que fuerzas de Regulares 3 fueran los encargados de la vigilancia y custodia de la entrada, el perimetro del hospital asi como de los enfermos detenidos y presos.

ANECDOTAS DE UN HOSPITAL Y SUS ALREDEDORES.

Para los niños que viviamos cerca del Hospital, no nos perdiamos ningun detalle de lo que ocurria en su interior, porque parte de nuestra vida iba paralela al Hospital Militar, ibamos todos los dias a ver los cambios de guardias de los pelotones de Regulares 3 que sobre las diez de la mañana se producia en el cuerpo de guardia que se encontraba en la misma entrada en una vivienda situada a la izquierda, una de las debilidades de los niños del barrio eran los gusanos de seda, era raro el que no tuviera una caja de zapatos siguiendo el proceso de los gusanos y como se convertian en capullos de seda, asi como cuando salian las "mariposillas", mientras tanto nos ibamos cerca de la capilla donde cogiamos  hojas moreras para los gusanos de seda, a veces los soldados enfermos que estaban en los alrededores nos ayudaban a coger las hojas, cuando eramos vigilados por el portero.
Entrada actual del hospital, la caseta de vigilancia y control de entrada.
se puede observar  en la esquina de la derecha la campana.
Otra de las costumbres era servir y ayudar a los soldados enfermos, en la calle Terraplen nos poniamos un grupo de chiquillos en el muro del hospital, por donde se asomaban los enfermos y los militares de la guardia, nos echaban unas monedas para que le trajeramos tabaco, cervezas, vino, o cualquier producto que comprabamos a Basilio, a Paco, Mi Tienda, La Campana o Juanito Arroyo.
Entrando al Hospital a mano derecha y frente al cuerpo de guardia habia una caseta-porteria con una campana, tenia un sonido muy fuerte, esta campana se escuchaba no solo en el Hospital, sino en toda la barriada, conociamos todos los toques de la campana, empezaba por un repiqueteo rapido y a continuación unos toques, (un toque, significaba las horas en punto) (dos toques, que entraba el coronel jefe del hospital)(tres toques, era que entraba una urgencia, como una ambulancia, un niño con una "pedrá", o cualquier enfermo grave)( cuatro toques era la entrada de un mando superior al jefe del hospital), esta campana todavia está en activo y se utiliza a diario, siempre que escuchabamos los tres toques, corriamos hasta urgencias para ver que es lo que habia ocurrido, creo que sin temor a equivocarme que en todas las viviendas de la barriada, habrá algun miembro que tuvo que usar los servicios de urgencia.
Lo más curioso de esta campana era que cuando se repiqueteaba muy continuo era que algún preso o loco se habia escapado, era la señal para que todas las madres llamaran a sus hijos más pequeños y los metieran en sus casas cerrando ventanas y puertas, mientras que los más "zagalones" buscaban ayudando a  los soldados de la guardia que recorrian la barriada palmo a palmo, al final siempre lo localizaban alrededor del túnel del tren.
Fachada principal de la capilla, rodeada de jardines.

La juventud del barrio
siempre dispuestas a
ayudar en la misa.

Monjitas del Hospital con
jovenes de la barriada
O´Donnell






Un gran grupo de niñas de la barriada, después de
recibir la medalla de la Milagrosa, posan junto
a las Hermanas de la Caridad.




Las más chiquitinas tambien.









 La comunidad de las Hermanas de la Caridad, eran el centro de atención para las niñas de la barriada, que empezaban a hacer labores de Lavanderia, costura, enfermeria y todo lo que se necesitaba en el Hospital, tambien ayudaban en las misas,  las Hermanitas se encargaban de organizar coros entre las muchachas de la barriada, algunos  enfermos y tambien los enfermeros, en Navidad organizaban todo lo necesario para construir uno de los belenes más bonito de toda la Ciudad, era de los primeros con sus cascadas de agua, sus luces y unas figuras únicas en toda Ceuta, donde participaban todo el personal del hospital desde los propios soldados enfermos hasta cualquier vecino de la barriada, las monjitas hacian que todos los domingos fueramos a misa o a las 10 o a las 12 de la mañana, conocian a casi todos los vecinos de la barriada, después de escuchar misa se ponian las monjitas en la puerta de la capilla y nos mandaba a los distintos pabellones para visitar a los soldados enfermos y hacerle compañia durante unos minutos.

La enfermera Luisa en la Capilla del Hospital.


El altar en la actualidad.
 

















Aspecto actual de la capilla del Hospital Militar,
los domingos a las 12 hay una misa.

Este es el pasillo entrando a la izquierda, donde se instalaba el Belén.
Mural realizado por un soldado enfermo llamado Pascual
que como agradecimiento lo realizó en el años 1965.
Avenida en el interior del Hospital, a la izquierda está Urgencias y 
UCI.

Ropero y Lavanderia, todavía está activa.

En la primera ala de este pabellón estuvo en su momento, 
Psiquiatria con todos sus "loquitos", más tarde estuvo
 maternidad y actualmente es la farmacia.
Seria interminable contar las anecdotas e historias que cada un@ hemos vivido en este lugar tan emblemático de nuestra barriada.
En cierta ocasión habia un General llamado Gotarredona, tenia una fama de duro, inflexible y muy severo, tenia costumbre de no avisar a nadie de alguna visita a cualquier acuartelamiento o departamento militar, era interminable la lista de arrestos a tropas, suboficiales y oficiales por el más minimo error.
Un dia el cabo primero de Regulares 3 que mandaba el pelotón  de guardia del hospital, sintió necesidad de ir al servicio y como no habia nada extraordinario se lo dijo al cabo. Justo en ese momento de intimidad, escuchó:
 ¡¡Guardiaaaa a formaaaarrr, el Generaaaaal!!, 
El cabo primero, sujetandose los pantalones como pudo salió a la puerta del cuerpo de guardia donde ya estaba formada la guardia, como buen militar y siguiendo las ordenanzas, con la mano izquierda en posición de firme y la derecha saludando, le dijo al general: 
¡¡A la orden de Vuesencia mi general, sin novedad en la guardia!!
Entretanto el pantalón se le bajó y se quedó en calzoncillo, pero permaneció firme y sin pestañear delante del general más estricto que habia pasado  por Ceuta, el general lo saludo y le dijo al cabo primero puede usted retirar la guardia.
Aquel cabo primero en ese momento no sabia si salir corriendo si seguir en el servicio o si pegarse un tiro, estaba totalmente desmoralizado, los mismos soldados lo miraban y se compadecian de aquel militar, intentando darle animo le decian:
¡¡Mi primero no se preocupe usted!!
Al cabo de un rato apareció un capitán, secretario del General Gotarredona a tomar nota del nombre de aquel cabo primero, durante unos dias estuvo esperando el correspondiente arresto, cuando el Coronel de Regulares le mandó a llamar y le hacia entrega de una carta del General, en la cual indicaba una nota  felicitando al cabo primero por su comportamiento en aquel dia y le concedia un permiso de una semana.
Han pasado muchos enfermos y enfermeros que dejaron huella en este lugar, como por ejemplo los soldados Jacinto, Luis Lavado, Benito, Opito, Pascual y muchos otros que dejaron un granito de su vida en este recinto del Hospital Militar y la barriada de O´Donnell.


Aunque actualmente se denomine Clinica Militar y haya algunos servicios sanitarios para militares, además que hay algunos barracones para usos municipales, para todos nosotros seguira siendo nuestro Hospital Militar.

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